57. Quiero hacerte mía
Claire no tardó en desabrocharse el cinturón y sentarse en el regazo de Jareth para inclinarse contra su cuello y dejar varios besos suaves en esa área
—¿Por dónde íbamos?
—Íbamos justamente aquí…— le susurro Jareth quien agradeció que ella se sentará en su regazo y le hiciera olvidar que no estaba en el aire a Miles de kilómetros sobre la tierra.
Las manos traviesas de Jareth empezaron a desabrochar la fina blusa que ella se había puesto, él por supuesto ya tenía la camisa desabrochada, por l