103. ¿Dónde diablos estaba ese hombre?
Vladímir estaba completamente emocionado, tampoco se presentaba jamás como Vladímir, para todos era Vladik. El hombre de confianza de la reina negra, era tan apropiado y ocurrente, así se aseguraba que solo su círculo más estrecho conocía su verdadera identidad, ni siquiera sus hombres la conocían.
— Cuando el dinero sea entregado entramos a por el secuestrador, no se les olvide disparar exclusivamente a los brazos y piernas. Solo en caso extremo entre ceja y ceja, no se les olvide que queremos