Me despierto igual que hace varios días con un mareo y un dolor de cabeza intenso.
— Alec, Alec mi amor despierta.
— ¿Qué sucede? — me dice frotándose los ojos.
— Hoy no me siento nada bien, tendrás que darle el desayuno a Mateo tu.
— ¿Estas mareada de nuevo