Te puedo hacer una pregunta y me gustaría que me respondas y me digas la verdad — pregunta Naty.
— A ver si adivine, lo que me vas a preguntar — dice Germán.
— A ver qué adivinaste — dice Naty.
— Pregunta y te digo si es lo que yo pienso — responde Germán sonriendo.
— Si no fuera tu hermana y Germán la interrumpe — Te casarías conmigo, viste que sabía lo que me ibas a preguntar — dice Germán y le levanta el mentor.
Si obvio, si me enamoré de vos como un tonto, no llores porque me pones muy mal.