Alaya Montenegro.
Desperté con una sonrisa, estire mi brazo y estaba vacía la cama.
Abrí los ojos y busque con la mirada el reloj en la pared de al frente así que tuve que moverme un poco para verlo.
Las 10 am!
¿Que?
Hace cuánto no me paraba a esa hora.
Mi corazón latio muy de prisa al pensar que iba a llegar tarde a mi trabajo y que seguramente pensarían que era una irresponsable, hasta que mi cerebro conecto bien y recordó que ya no tenía trabajo.
Quizás por eso no me despertó Said.
No recuer