Mundo ficciónIniciar sesiónEl magician moribundo había llegado sobre un caballo reventado que botaba espuma por la boca...
O eso le dijeron...
El maître guérisseur Marcel también le dijo que debido a sus heridas, el magician no volvería a caminar. Condujo a Friedrich hasta el aposento en donde habían alojado al único superviviente del asalto al Deuxiemè Château. Marcel Brosse se pasó una mano por la espesa barba blanca, recorrió el anillo de oro con los dedos.
—Pensé que moriría—sus ojos cobrizos







