CAPÍTULO 14 – BESOS EN LA COCINA.
(Anastasia Clarck)
Fuimos a su casa, le dio de comer al perro, un bonito san bernardo, que parecía quererle horrores.
- Le has caído bien – aseguró, mientras su perro me babeaba las manos para que siguiese acariciándole – oye, voy a darme una ducha – añadió, dejándome gratamente sorprendida – puedes darte una vuelta por la cas