31. Estás pálida…
~•⊰ Mike ⊱•~
—No se muevan, se ven preciosos —dijo una voz que ya se me hace bastante conocida, por lo que dejamos de besarnos y nos encontramos con la picara sonrisa de Heather—. Ya les decía yo, que no se les haría difícil y se les daría natural, ¿verdad que sí, viejo? —preguntó a su marido.
—Como siempre, tienes la razón, querida —respondió Geoffrey.
—Me siento observada —murmuró Sandy entre risas, que aún estaba entre mis brazos.
—Se acostumbrarán. Después de todo, eres mi prometida —respon