Mundo ficciónIniciar sesiónNo, eso no podía ser cierto... Abril estaba estupefacta, su rostro lívido daba cuenta de ello ¿Por todo eso había tenido que pasar Santos? ¡Dios! Era la vida de un ser humano, un bebé inocente que había perdido la posibilidad de existir gracias a los escrúpulos irrisorios de su propia madre ¡Diablos! Ese sí que debió ser un golpe duro para el pobre, aun no lo podía cr







