41. He de luchar
Martha estaba en su escritorio trabajando cuando vio llegar a una rubia hermosa la había reconocido y era la misma del restaurante, está después de dar adecuadamente los buenos días y dar un leve repaso a todos con la mirada, se había dirigido directo a la oficina de Decker y aquello le había provocado que el alma se le fuera al piso, así que tenía claro que aquella mujer había llegado para quedarse, seguramente era su novia de compromiso y ella solo era un pasatiempo, sin embargo no sentía ren