—Está bien, nena —dice en voz baja. Casi más para sí mismo que para mí. Presiona su gran pene contra mí. Es más ancha, pero no tan larga como la de Nick. Me llena por completo. Me encanta. Gimo de placer.
—Vaya, le gusta mucho —dice Jeremy. Oigo que él y Nick chocan sus botellas de cerveza y luego se ríen.
Mis piernas tiemblan en anticipación de más sexo. Peter pone sus manos con cuidado en mis caderas y comienza a embestirme. Al principio lo hace lentamente, mientras yo gimo. Me da una palmada