—Está bien —le dije. De todos modos, no era como si fuera a faltar a la universidad. Ya me habían aceptado en algunos lugares.
—Probablemente deberíamos mantener nuestra relación en secreto por ahora—, dice con seriedad. —La gente no lo entendería—.
—Estoy de acuerdo —le digo. Me separo del abrazo para poder besarlo.
—Te amo—, le digo.
—Yo también te amo —dice con una sonrisa. Me ayuda a ponerme de pie. Estoy tambaleándome. Me lleva a la ventana de la pared trasera de la cabaña, al lado de la c