Todo aquello resultaba aún más injusto si se tenía en cuenta que provenía de una familia adinerada.
Su padre poseía una fortuna considerable.
Sin embargo, desde que se casó con su segunda esposa, Abigail había dejado de existir para él.
La mujer había sabido manipular la situación con una habilidad escalofriante, alejándola poco a poco hasta convertirla prácticamente en una desconocida dentro de su propia familia.
Aun así, Abby jamás se permitió convertirse en una víctima.
Prefería trabajar has