Ya cuando llego a su despacho cerró la puerta detrás de él, estuvo a punto de suspirar aliviado hasta que se dio cuenta de que no estaba solo
—¿Qué haces aquí? —Pregunto con desdén a la figura femenina apoyada sobre los ventanales de cristal al otro de la habitación
—Buen día para ti también Maverick —Murmuró Ana Devon al tiempo que se alejaba de los ventanales
Maverick puso los ojos en blanco, su asistente debía tener un serio problema en su cadera, nunca habia visto a ninguna mujer que exage