—¿Qué es lo que acabas de decir, padre? —Pregunto furioso delante de todos, pero él ni se inmuta y sigue hablando sobre su adorada prometida como si yo no existiera. —Te estoy haciendo una pregunta, Michael Roberts, contesta... —Esta vez, levanto más la voz, y entonces me mira, junto con los demás asistentes.
—Disculpen a mi hijo, parece que la noticia lo ha tomado por sorpresa... —Dice por el micrófono excusándose en mi nombre, y siento que la sangre en mi cuerpo hierve de ira, me acerco