CAPÍTULO 49

Por un breve instante se limitó a observarlo, la perfección hecha hombre, los músculos bien marcados de su cuerpo pétreo, lo hacían parecer un dios griego. Derek poseía un cuerpo atlético, pero a la vez tenía una agilidad y fuerza que la sorprendía. Su rostro parecía cincelado, sus labios no muy gruesos, pero bien marcados, la habían besado con avaricia, y por donde sus manos la habían tocado dejaban una estel

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