Mundo de ficçãoIniciar sessãoDerek no esperaba ese cálido recibimiento, pero en cuanto el cuerpo de Liesel chocó contra el suyo, la estrechó entre sus brazos tan fuerte que temió romperla; la sintió temblar como una hoja, contra su cuerpo y sin pensarlo dos veces la tomo en brazos, cerró la puerta de una patada y fue a sentarse con ella en brazos en el sillón más próximo.
—Shhh, está bien Liesel, todo está bien. —En ning&uacut







