Gerald llego a la casa de su amante que lo recibió con una gran sonrisa, Constanzza se encontraba feliz de tenerlo ahí y poder atenderlo, ahora que la molesta de su esposa no se encontraba en la ciudad lo podía ver más seguido y ayudarlo a relajarlo.
Te vez muy bien como siempre,Constanzza — hablo Connor mientras comenzaba a besarla — ven vamos a hacer otras cosas, después pediremos comida a tu restaurante favorito —el hombre besaba el cuello de la mujer quien pasaba las manos por la espalda d