Tú estás...
Pasaron algunos meses y las cosas marchaban de manera normal, al parecer el perfil que manejaba Ethan Smith como fiscal era bajo y de buen agrado, pero algo había en él que no terminaba por agradar al círculo cercano de los empresarios de Nueva York, la señora Connor había regresado a casa, por lo que se veía el tratamiento para su adicción al juego había funcionado de manera satisfactoria; las personas necesitadas cuando se miraban envueltas en crímenes menores que debían ser juzgadas por el e