141| Esclavo.
Todo el cuerpo de Bastian se tensó; los músculos se le agarrotaron con tanta fuerza que incluso le costó respirar. Su padre, frente a él, medio oculto entre las sombras, tenía un gesto austero, pero una pose firme. Bastian conocía bien aquella pose: era una de rabia, era la que mantenía cuando entrenaban. Algo dentro de él sintió que todo aquello estaba mal, muy mal.
Cuando llegó al Aquelarre con Alexander y no encontró el cadáver de su padre, tuvo la mala idea de que Stephan lo pudo haber secu