CAPÍTULO 78. DETESTABLE INSTINTO
Mateo se quedó mudo, sacó su celular y llamó a su abogado, dando la dirección de donde se encontraba. Ahí, lo espero por casi veinte minutos, no se quiso ir para que no se le escapara Conchita. Cuando terminó de hablar, ella le comentó…
—Me quería ir del país, pero la tóxica me quitó el pasaporte, para asegurarse que no me iría —confesó ella—. Por esta razón, estoy haciendo los trámites a escondidas, para obtener este, e irme.
—¿Tú sabías que en el antro ese, donde me pediste que te llevara, no