CAPÍTULO 179. LUISA Y KELVIN
Luisa cambió de color su rostro, palideció totalmente y se sintió avergonzada. Kelvin, observando todo esto, colocó una silla al lado de donde ella estaba sentada y pasando un brazo por sus hombros, miró a su hija y le manifestó...
—¡Ella y yo estamos viviendo juntos, como pareja! Si me das tu consentimiento, me caso de una vez —No era una pregunta, era una afirmación que necesitaba ser ratificada y confirmada, lo cual dejó a Adriana, sin habla y con la boca abierta.
Entretanto, Luisa no levant