CAPÍTULO 144. NUEVA AMENAZA...
—¡De mi mujer, tú no hablas. No te lo permito, así que vístete y lárgate de aquí! Busca a alguien con quien desahogar tu calentura —al decir esto, ella corrió hacia donde estaba él, para besarlo.
Pero él, la esquivó, la empujó y corrió hacia la puerta, abriendo esta violentamente, siendo sorprendido por la presencia de su colega, que iba a tocar la puerta y a quien le dijo:
—Para esto era que me buscaba la loca esta, para armar un escándalo y ponerme en evidencias delante de todos, especialment