~ RENATA ~
Viernes llegó con sabor de promesa silenciosa: gente bien vestida, luces calculadas, copas que nunca quedan vacías y conversaciones que parecen casuales, pero son currículos disfrázados.
Había recibido invitación para exposición de arte en Florencia. No uno de esos eventos pequeños, con media docena de conocidos y vino tibio. Era una de esas noches llenas de gente rica y bebida cara, en galería conceptuada que sabía hacer propio nombre sonar como contraseña.
Siempre era bueno ir.
Mi