~ RENATA ~
Después de la fuga, Isabella quedó peor.
No peor en sentido bonito que todo mundo finge entender —"traumatizada", "sensible", "necesitando acogimiento". No. Peor en sentido práctico: más alerta, más desconfiada, más difícil de doblar.
Antes, tenía niña que reclamaba y después obedecía.
Ahora, tenía niña que observaba.
Y niña que observa se vuelve riesgo.
Ya había conseguido contornar narrativa de negligencia una vez.
Esa historia del "secuestro arquitectado" había funcionado mejor de