~ BIANCA ~
"Ni pensarlo."
Matheus dijo como si le hubiera pedido incendiar la sede de Bellucci y salir corriendo por el lobby con extintor en mano.
Apoyé la espalda en silla y observé escena con calma que no era calma.
La sala era mi sala.
Misma mesa, misma vista, mismo rincón donde dejaba taza que nunca usaba. Solo que, ahora, estaba del lado opuesto de mesa.
Sensación era extraña. No por vanidad. Por instinto: mi cuerpo sabía dónde me sentaba para comandar.
Y del otro lado estaba Matheus.
Al