~ BIANCA ~
Volver al trabajo fue algo que necesitó ser hecho poco a poco.
Mucho más despacio de lo que quería. Infinitamente más despacio de lo que estaba acostumbrada.
En la primera semana después del alta, apenas pude quedarme sentada en la mesa de la oficina por más de dos horas seguidas antes de necesitar acostarme. Las costillas reclamaban. El brazo inmovilizado estorbaba todo. La fatiga venía en olas impredecibles.
Frustrante no era ni palabra lo suficientemente fuerte.
Pero en la segunda