~ NICOLÒ ~
Salí de casa, antes incluso de que el sol naciera completamente sobre las colinas. No quería que Bella despertara y me viera saliendo. No quería tener que explicar a dónde iba o por qué.
Martina sabía. Había visto la tarjeta que Renata dejó en la mesa. Había visto la expresión en mi rostro. No dijo nada, solo asintió con la cabeza cuando pasé por la cocina, entregándome una botella térmica de café sin preguntas.
El hotel era exactamente el tipo de lugar que esperaba. Uno de esos establecimientos de lujo con fachada histórica perfectamente restaurada. Floreros con flores caras en las ventanas. Un portero uniformado en la entrada que me miró de arriba abajo, claramente evaluando si pertenecía allí.
Automáticamente me sentí fuera de lugar.
Mis ropas eran limpias, pero viejas. Mi auto estaba estacionado entre Mercedes y BMWs. Mis botas de trabajo dejaban pequeñas marcas de tierra en el piso de mármol pulido de la recepción.
"¿Puedo ayudarlo?", preguntó la recepcionista con aque