~ BIANCA ~
El mundo entero desapareció. Los huéspedes cenando. El atardecer. El viento en los árboles. Todo desapareció excepto los ojos verdes de Nico encarándome, sus brazos todavía alrededor de mi cintura, nuestros rostros tan próximos que podía sentir su respiración.
Se inclinó levemente. Solo un centímetro. Dos.
Yo me incliné también, mis ojos comenzando a cerrarse, mi corazón latiendo tan fuerte que tenía certeza de que podía oír.
"¡Tía Bia! ¡Tía Bia!"
La vocecita aguda cortó el momento como un cuchillo.
Nos alejamos bruscamente, colocando distancia respetable entre nuestros cuerpos justo cuando Bella apareció corriendo, su vestido rosa volando detrás de ella.
"¡Empújame en el columpio!", pidió, parando en nuestro frente con aquella sonrisa enorme que iluminaba el rostro entero. "¡Por favor!"
Miré a Nico, que parecía dividido entre diversión y frustración.
Abrí una sonrisa amplia para Bella.
"Claro, mi amor", dije, tomando su manito. "¡Y vamos a sacar un montón de fotos tuyas ta