~ BIANCA ~
El mundo entero desapareció. Los huéspedes cenando. El atardecer. El viento en los árboles. Todo desapareció excepto los ojos verdes de Nico encarándome, sus brazos todavía alrededor de mi cintura, nuestros rostros tan próximos que podía sentir su respiración.
Se inclinó levemente. Solo un centímetro. Dos.
Yo me incliné también, mis ojos comenzando a cerrarse, mi corazón latiendo tan fuerte que tenía certeza de que podía oír.
"¡Tía Bia! ¡Tía Bia!"
La vocecita aguda cortó el momento c