~ BIANCA ~
El auto subió la carretera sinuosa en dirección a Tenuta Montesi, y a cada curva sentía que mi estómago se apretaba un poco más. No era nerviosismo por el viaje. Era nerviosismo por lo que estaba a punto de hacer.
Fingir ser algo que no era. Mentir a personas que confiaban en mí. Intentar salvar un negocio sin tener idea real de cómo hacer eso.
Estacioné en el patio ya familiar y, antes incluso de apagar el motor, oí un grito agudo.
"¡TÍA BIA!"
Bella corrió por la puerta del frente, sus piececitos descalzos golpeando el piso, el cabello volando detrás de ella como una bandera oscura. Ni me dio tiempo de salir del auto bien antes de lanzarse en mis brazos.
"Hola, mi amor", dije, apretándola contra mí, sintiendo aquel apretón en el pecho que siempre venía cuando estaba cerca de esta niña. "¿Sentiste nostalgia?"
"Muuucha nostalgia", murmuró contra mi cuello, sus bracitos apretados a mi alrededor. "Demoraste mucho para volver".
"Lo sé, disculpa", dije, alejándola solo suficient