~ MARCO ~
Dos días habían pasado desde la reunión donde todos intentamos encontrar una solución para la pesadilla que se había vuelto nuestra realidad. Dos días de silencio pesado, de conversaciones en voz baja, de miradas cargadas de preocupación. La mansión Bellucci en la Serra Gaúcha, normalmente un refugio tranquilo, se había transformado en cuartel general de guerra.
Christian me buscó en la mañana de aquel tercer día, su rostro mostrando una determinación que reconocí como decisión ya tom