~CHRISTIAN~
El segundo día de despertar de Zoey fue completamente diferente del primero. Despertó alrededor de las ocho de la mañana y, por primera vez en una semana, sus ojos estaban realmente enfocados en mí cuando abrió los párpados.
"Hola", dije suavemente, inclinándome más cerca de ella.
Zoey trató de responder, movió los labios, y aunque su voz aún salía ronca y baja, logró articular una palabra:
"Hola".
Sentí lágrimas inmediatas en mis ojos. Era la primera palabra real, con sentido, que