Ellis estaba acostada, exhausta y sintiéndose completamente indispuesta debido a la gripe que la había derribado. El día estaba claro, y se preguntaba cuánto tiempo había dormido. Le extrañó el hecho de no estar en el sofá, que era su último recuerdo, sino en su propia habitación. Una sensación de confusión y desorientación la golpeó mientras trataba de entender lo que había sucedido. Un escalofrío recorrió su espalda cuando recordó estar con Vittorio a su lado en el sofá, cuidándola mientras e