VALEN
Regresé a la habitación y el peso de todo lo que Morgana había dicho me pesaba como una maldita montaña.
Mi mente no paraba de correr mientras sus palabras se repetían una y otra vez, cada una clavándose más profundamente como una cuchilla que no podía arrancar de mi piel.
"Trae a la chica, Valen. O no vengas. La magia vive en ella, no en ti. No puedo ver lo que necesito ver a menos que ella esté frente a mí."
Mierda.
En cuanto crucé la puerta, la mirada de Nireya se fijó en mí. Estaba se