Nireya
La habitación no era lo que esperaba.
No sé qué esperaba. Algo funcional, tal vez.
Como un lugar limpio pero frío. El tipo de lugar que te dice que estás a salvo sin molestarse en decir nada más.
Tal vez. Una cama, un candado en la puerta, cuatro paredes entre mí y lo que el consejo hubiera decidido hacer conmigo.
Eso era todo lo que me permitía esperar, porque esperar más que lo mínimo era una costumbre que había roto hacía mucho tiempo.
La habitación doce no era lo mínimo.
Hacía mucho