Eran mediados de febrero cuando todo dejaría de ser lo mismo para volverse más complicado.
La joven se despertó de mal humor, no era tan común o normal que se levantara con el pies izquierdo, pero esa mañana se sentía así, enfadada por nada y tuvo que quedarse sentada a orillas de la cama antes de siquiera hacer el intento de levantarse y avanzar hasta el baño, sentía un malestar extraño en su sistema. Mareos, maldito bamboleo que le impidió caminar con normalidad. Tuvo que hacer un esfuerzo s