Isabella ingresó al restaurant, al encargado de recepción le mostró la tarjeta que Damián le había enviado, el joven supo de inmediato de quien se trataba y la guió hasta el área vip, donde había una mesa decorada para una cena romántica. Ella no dejaba de admirar la majestuosidad de aquel lugar.
—Señora Betancourt, buenas noches, es un gusto saludarla— habló alguien que ella conocía muy bien.
—Señor Roy, como ha pasado, no esperaba hallarlo aquí.
—Vine por encargo del señor para verificar que