Aunque no pudiera enviar a esa gente a la cárcel, al menos podrían recibir una amonestación oficial.
—¡Lucía, nunca he visto a nadie tan mala como tú! —exclamó la mujer de pelo corto.
—¡Si venimos a hablar de malas, esas son ustedes! ¡Si no fuera por mí, ya la habrían atacado entre todas! —Nicolás reprendió a las mujeres con indignación.
Realmente no esperaba que las mujeres pudieran ser tan crueles entre ellas.
—¿No tenemos derecho a defendernos? —la mujer de pelo corto seguía mostrándose arrog