Mundo ficciónIniciar sesiónAmanda me sonríe detrás de la puerta y me mira con cara rara, pero la oculta rápidamente. Observo que va abrigada hasta los dientes, cuando yo en cambio tengo un calor que me muero.
Esbozo una sonrisa forzada y empiezo a ponerme nerviosa. Esto tiene que ser una puta broma y Amanda no está delante de mí, revisando mi habitación por la apertura que tengo entre las puertas.
—Oye, ¿vas a dejarme pasar? —inquiere con una sonrisa. Me hace a un lado y pasa como Pedro por su casa—. Gracia







