Nataniel no siguió insistiendo más, pues, no la quiere presionar o hacer que ella se ponga peor. Su indiferencia le duele y no le queda de otra que aceptar la realidad.
Camila se dio un baño con agua fresca y se acostó en la cama, pero no puede dormir, los recuerdos de aquel orgasmo que desde hace mucho tiempo no disfrutaba se le vinieron a la mente y eso le ha quitado el sueño.
Ella desea hacer el amor con su esposo, pero su miedo al engaño la tiene desmotivada, recordando aquellas pequeñas de