Después de la reunión familiar, Nataniel se ha quedado asombrado y furioso, aquel hombre usurpador se atrevió a mentirle en su propia cara y decirle que fue su padre el que ordenó todo ese desastre, cuando en realidad ha sido el padre de la chica que alega estar embarazada del hijo de él.
Los hermanos le pidieron perdón a su padre por haber pensado mal y querer darle una buena paliza por lo que hizo.
—La paliza seré yo quien se las dé a ambos, como se atreven a creerle a un desconocido, ustedes