De inmediato llegó Kervin, él no se quedó callado al verla.
—¡Camila! Cu… cuñada, yo sabía que estabas con vida, mi corazón siempre me lo dijo. —Gritó Kervin, al acercarse a la fila y reconocer de inmediato el rostro de la chica, ya que él apareció desde otro ángulo.
—¡Quita las manos de mi mujer! —Dijo el caballero que la acompaña.
Kervin ha corrido a abrazarla con tanta emoción, pero el hombre le ha pedido que se aleje de ella. Hasta entonces Nataniel se dio cuenta de que tenía razón al reco