De un solo jalón, el hombre le arrebató la pequeña y sexi pijama de dormir, para su sorpresa, debajo de ese camisón no había nada más que no fuera la piel de ella. El abogado se excitó tanto al sentirla desnuda, que de inmediato se bajó su pantalón junto a su bóxer y la penetró con su miembro altamente excitado y baboso de líquido pre seminal.
—¡Ah! —Exclamó la chica al sentir como ese enorme trozo de carne le va rompiendo poco a poco.
—Estás… húmeda, mmmh, demasiado deliciosa. —Le susurra al m