Capítulo 70. Una noticia sorpresiva.
Sara sintió cada palabra de Iván como si un filoso cuchillo le atravesara el corazón, alzó la barbilla sin soltar a Marieh, tratando de tomar aliento mientras en su interior se repetía como un mantra “No vayas a llorar, no muestres debilidad”.
No podía creer que Iván, su Iván, el hombre perfecto, con quien había vivido y compartido durante todas esas semanas, entre risas y lágrimas, ahora estuviera terminando todo lo que tenían. Intento contenerse, luchar contra ese caudal de lágrimas que se ac