Capítulo 23. Sorpresas de la vida.
Ángela al ver a Valentina sintió un momento de quietud, un destello cegador que le recorrió el cuerpo de pies a cabeza. Su respiración se suspendió un instante, sus ojos se abrieron de par en par, y su corazón empezó a latir con fuerza.
Era su hija, su niña, la que había tenido que dejar en adopción porque no tenía para alimentarla, Ángela caminó hacia ella como si fuera la primera vez que la veía. Su corazón se aceleró al percibir ese momento tan esperado.
Se acercó a ella con pasos vacilantes