Capítulo 10. Una razón para vivir.
Valentina se despertó en la habitación de un hospital. Todo el cuerpo le dolía y la cabeza le daba vueltas. Llevó la mano a su vientre y se dio cuenta de que sus hijos ya no estaban en su interior. Intentó hablar, pero solo le salió una especie de chillido, las palabras se quedaron atoradas en su garganta, la cual le ardía como si la tuviera en carne viva.
Trató de coordinar sus pensamientos, de recordar lo ocurrido, pero todo era un caos, su único objetivo era salir de aquella habitación y pre