Capítulo 64: Un padre con instinto asesino.
Tarah Kontos
Estiré mi cuerpo con pereza, no pude evitar sonreírme, porque siempre cuando intentaba castigar a Alexis, terminaba yo autocastigándome y rendida ante él.
Lo vi dormir y aproveché a acariciar su pecho con suavidad, esperando que no se diera cuenta, al mismo tiempo que acercaba mis labios y dejaba un reguero de besos.
Sé que soy débil, pero era imposible no serlo ante semejante monumento de hombre, después de nuestra reconciliación no solo amanecimos juntos, sino que ya estábamo