Capítulo 39: Producto de la imaginación.
Thalía Kontos
Después que Tarah se llevó a mi hermano, pensé que podría dormir, pero no fue así, era imposible contener esa profunda tristeza que me embargaba, por lo menos estar cerca del pequeño Paul me producía una inmensa paz.
Las lágrimas volvieron a mí, no podía entender ¿Qué tenía de malo para que nadie me quisiera?
La habitación parecía encogerse a mí alrededor mientras los pensamientos oscuros y la melancolía me envolvían. A pesar de los cálidos colores y la decoración lujosa, todo p