Capítulo 307: Ya no había cabida para nada más.
Emerith Rafferty
Mis hijas salieron a sus respectivas habitaciones para terminar de arreglarse, mientras tanto, yo estaba sentada dándome mis últimos toques en el espejo, no sabía cómo sentirme, porque a pesar de todo lo que me habían dicho y lo que yo había pensado, no podía evitar preguntarme si estaba haciendo bien.
Vi la foto en mi peinadora y la tomé con cuidado, en esa oportunidad era mi boda con Ian, sé que tenía que decirle adiós y dar la bienvenida a una nueva vida, pero una cosa era