Capítulo 291: Luchando contra sí mismo.
Georgina Harper
El médico, que sostenía a nuestro recién nacido, frunció el ceño con preocupación mientras realizaba algunas maniobras para estimular al bebé a llorar.
Mientras tanto, Zucker y yo observábamos la escena con angustia, rogando de que nuestro hijo se salvara.
Después de un tiempo que a nosotros nos pareció eterno, y luego del esfuerzo del médico, el llanto de nuestro bebé, era débil y apenas audible.
Zucker apretó mi mano con fuerza, su mirada reflejaba el pánico que sentía. Me